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ENTREVISTA A CARLOS SORIA

Hablamos con él en el campo 3 del G1 cuando acababa de regresar de la cima. Con la sinceridad que le caracteriza nos transmitía así sus sensaciones.

¿Cómo ha sido la ascensión?
Muy dura, muy dura. Teníamos muchas ganas de subir pero hacía un viento horrible, hasta tal punto que no he podido ni comer ni beber en todo el día debido al fuerte viento. En la cima debía de hacer más de 50 kilómetros por hora, pero nos hemos empeñado y hemos llegado a la cumbre. En el G1 se encontraba la coreana Oh Eun-Sun. Si no hubiera estado ella y sus sherpas, yo creo que no hubiéramos llegado, esa es la verdad.

¿Con cuántos sherpas iba?
A la cumbre con dos, tiene un cámara que nunca pasa del campo 2 o 3. No utiliza oxigeno, quien lo utiliza es uno de los sherpas para ir más cargado y para estar más hábil, por lo menos en esta ocasión.

¿Cómo es Oh Eun Sun?
Conmigo muy simpática, en general es muy agradable.

Con el G1 ya sumas nueve ochomiles, ¿cuáles han sido tus sensaciones en esta cima?
Ha sido muy duro por el día que ha hecho. En realidad hacía un día como para no subir, fíjate que no he podido hacer ni una foto del frío que tenía en todo el recorrido…Algunos amigos que venían se han tenido que volver. Al fin y al cabo ha sido un día muy duro por las bajas temperaturas y porque la montaña tenía algunas zonas de hielo muy duro, en otros había placas de viento…
El G1 es más difícil de lo que parece, además no hemos instalado casi cuerdas fijas, aunque en algunos tramos los sherpas de la coreana las han tenido que colocar.

¿Cómo es el Gasherbrum 1?
Es muy vertical desde que sales del campo 3, hay una pendiente de cuarenta grados aproximadamente. La primera parte de la montaña es el glaciar, el cual tiene muchas grietas. Cuando hace calor es muy peligroso, por ello hay que recorrerlo muy temprano. En la segunda parte, es decir, para ir del campo 1 al 2 pasas por un valle muy liso y por una cascada muy bonita. Sin embargo del campo 2 al 3 está el corredor de los japoneses, que sin cuerdas es muy complicado, pero este tramo ya lo preparamos nosotros antes.

¿Cuánta gente habéis alcanzado la cima hoy?
Yo creo que hemos debido de ser unas diez personas. Los meteorólogos daban todos estos días buen tiempo pero con mucho viento. Todos vinimos pensando en que alguna vez se equivocan y que posiblemente se podía subir. Y verdaderamente hasta la mitad de la montaña, en el campo 4, era soportable pero de ahí para arriba hacía mucho frío y viento.

¿Te planteas los 14 ochomiles con más de 70 años?
Me lo planteo si encuentro quien me ayude, si no haré alguno que me apetezca como el Manaslu, que me gustaría intentarlo. La verdad que es injusto ir como voy. Contar con tan poco apoyo. Me gustaría llevar al menos un cámara, un amigo y dos sherpas, qué menos. Lo que no quiero es venir como este año sin ordenador, sin casi presupuesto…

¿Cómo está siendo tu experiencia este año en el Himalaya?
Muy dura, porque el grupo que compartimos el permiso no nos conocíamos casi ninguno; además ha habido muchos problemas, entre ellos un alpinista desaparecido … La verdad que ha sido una expedición complicada.

¿Está cambiando mucho el Himalaya?
No, ya hace mucho que ha cambiado. Este año hace treinta desde que vine por primera vez. Hace tres décadas Messner estaba intentando escalar la arista sur-oeste del K2, la “Magic Line”, pero al darse cuenta de su dificultad, Messner hizo cumbre en el K2 por la vía original. Después llegó una expedición francesa grande, la cual intentó de nuevo abrir “Magic Line”, entre ellos estaban Pierre Beghin y Yannick Seigneur. Por otro lado, Diemberger estaba en el G2 con H Schell, y además había una expedición de austriacos en el Broad Peak, que era a donde íbamos nosotros. Hasta ahora solo iban famosísimos, menos nosotros que éramos unos “desarrapadillos”.
De todas formas en esta expedición hay gente maravillosa, he conocido a gente estupenda, unos vascos que siempre son buenos alpinistas y una chica francesa llamada Sandrine de Choudens que es una crack, sin olvidarme de Marta Alejandre, una chica estupenda. Ha sido una gran experiencia.

¿Cómo te has sentido con 70 años en un ochomil?
Muy contento. Llevo un año muy bueno, en primavera hice el Dome Kang y ahora el G1, que ya lo había perseguido en otra ocasión. Ahora cuando vuelva quizá intente terminar la Pirámide de Carnstenz y el Kilimanjaro, para acabar las 7 cumbres con 70 años, eso sí, si alguien me ayuda y espero que sea así.

Es increíble que con la edad que tienes y haciendo lo que haces no tengas prácticamente ayuda
Pues sí, es increíble, será porque no me sabré vender muy bien…

¿Qué plan tenéis ahora? ¿Cuánto tardaréis en llegar al campo base?
El glaciar hay que cogerlo en horas tempranas y seguramente mañana no tendremos muchas ganas de levantarnos muy temprano, a lo mejor bajamos al campo 2 y al día siguiente puede que lleguemos al campo base. No nos importa porque tenemos tiempo para salir a las 5 de la mañana, que es cuando se tiene que hacer.

¿Hoy habéis salido muy temprano?
A las dos de la mañana y hemos vuelto a la tienda a las seis y media aproximadamente. Yo tenía un “pajarón” enorme como pocas veces me ha pasado, quizás ha sido porque ni he comido ni bebido nada en todo el día, además no hemos podido casi ni hacer fotos. No te daba ganas de nada, más que de refugiarte la cara, ha sido un día muy duro.

No habéis podido ni siquiera hacer una foto de cima
Yo me he hecho una foto que salía yo solo, y otra a mis banderitas. Seguramente me haré una con las banderas y con el piolet en algún lugar de la montaña.