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Simone Moro y Denis Urubko, en el campo base del Nanga Parbat; los rusos equipan hasta 5.900m en el K2

Moro y Urubko llegan al campo base del Nanga Parbat con sus porteadores, tras varios días de aproximación. Les recibe una temperatura de -15ºC al mediodía. Se encuentran a 4.230m de altura; el gran desnivel de la montaña exige uno de los campos base más bajos de los ochomiles. Los rusos comenzaron el día 2 su asedio a la montaña, y Bolotov, Belous y Vinogradsky fijaron ayer día 3 6 cuerdas hasta los 5.900m de altitud.

El pasado día 31 de diciembre el fuerte y experimentado equipo ruso que pretende conseguir la 1ª ascensión invernal al K2 llegó al campo base. Han estado aclimatando durante días por la zona de Skardu, con alguna ascensión a montañas cercanas, y el día 31 de diciembre terminaron el traslado de personas y material en helicóptero al K2. No han perdido tiempo: el día 2 Tukhvatullin, Mariev y Popovich ya empezaron a trabajar y fijaron cuerda hasta los 5.600m. Ayer día 3 Bolotov, Belous y Vinogradsky fijaron 6 cuerdas más hasta los 5.900m. Hoy Totmjanin, Shamalo y Gorelik son los responsables de continuar abriendo la ruta. Estilo ruso 100%: un grupo numeroso, fuerte y experimentado que funciona a turnos como un equipo perfectamente engrasado.

Simone Moro y Denis Urubko partieron más tarde hacia Pakistán, y han realizado a pie con porteadores la aproximación; también es cierto que mucho más corta que en el caso del K2. El lunes día 2 llegaban al campo base del Nanga Parbat, situado a 4.230m. Les recibió una temperatura de -15ºC.

“Finalmente alcanzamos nuestro campo base”, escribía ayer Simone, “y ya no tenemos que mover más nuestro equipo, algo que hemos hecho con nuestra caravana de 61 porteadores. Hoy los más rápidos han llegado en dos horas, los últimos en 3. Les hemos pagado y dado una buena propina porque han trabajado realmente bien. Algunos de ellos no eran los mismos de los primeros días, porque los porteadores “subcontratan” su trabajo durante la subida. De esa manera, cada día algunos hombres ceden su carga a otros, normalmente habitantes de los pueblos por los que pasamos. Hoy me he dado cuenta de que algunos de ellos no llevaban el calzado que les dimos el primer día...andaban con sus pies envueltos en ropa...¡en la nieve!

Después de pagarles todos se han ido excepto dos, que han decidido que si se quedaban conseguirían comida caliente y algo de dinero extra. En octubre pagué a algunos porteadores para que construyeran aquí 4 muros de piedra con rocas, dentro de los cuales pudiéramos montar nuestra tienda. Estaban construidos, y de forma genial. Esta gente es increíble.

Mañana y pasado permaneceremos en el campo base para acabar de montarlo. El generador funciona, y tenemos luz en la tienda-cocina.”


Información sobre Simone Moro cortesía de The North Face. Fotografía: Matteo Zanga
Página web expedición rusa: www.k2-winterclimb.ru

Fuente: Barrabes