oct 11

 
Ana Bustamante ha sido la primera mujer española en acabar el 'Tor des Giants', la carrera por montaña mas dura del mundo.

Un día Pablo dio con un folleto con información sobre el Tor y al año siguiente decidió apuntarse, me lo comentó, y yo sin saber muy bien de que iba esto de hacer tantos kilómetros non stop, decidí acompañarle, así que él es el “culpable” de esta pedazo experiencia que he vivido en el Valle de Aosta, gracias Pablo.

Esto no es una carrera al uso, es toda una aventura, te vas un domingo por la mañana y no sabes cuando vas a regresar… 332 kms corriendo y caminando por unas montañas espectaculares, tanto por su paisaje como por su desnivel, subidas que se hacen eternas, hasta 8 horas hemos invertido en alguna de ellas, y bajadas de vértigo, en algunas corres y en otras, las más, clavas los bastones, te agarrras a las cuerdas, aprietas los dientes e intentas no mirar a los vacíos que se intuyen en la noche.

Y luego hay que gestionar bien el descanso y la comida, comes cuando llegas a un avituallamiento o a una base vida, queso, embutido, galletas, sopa, algún plato de pasta... el cuerpo te pide gasolina de verdad así que las barritas y los geles se vuelven conmigo para casa.

Lo más complicado es organizar el descanso, ¿dormir?, ¿Qué es eso? en seis días he dormido unas seis horas, bueno también me he dormido mientras caminaba e incluso me he tropezado con una plantación de tomates!!!, y el tropezón fue real, las alucinaciones auditivas también han hecho acto de presencia de hecho el último día unos niños bastante bulliciosos me acompañaron del Bonatti al Bertone.

Aunque sin duda, lo más duro ha sido llegar a un refugio a las 11, las 12 de la noche, decirle a alguien de la organización que a la hora te despierte, intentar dormir con ese dolor de rodillas que a veces se hace insoportable y cuando por fín has cogido el sueño que te despierten, levantarte, con sueño, frio,…coger la chupa, la mochila, ponerte las zapas con esas ampollas y esos pies que cada vez parecen más grandes, tomar un poco de te con unas galletas y salir sola por esos montes, con la compañía de mi frontal y de la luna llena,….duro, muy muy duro.

La organización ha sido de 10 y el pueblo valdostano que nos ha acogido como si fuésemos auténticos superhéroes, nos han animado desde el inicio de la carrera hasta la entrada en meta, han cuidado todos los detalles sin dejar nada al azar,….todo el Valle se ha volcado con el Tor y esto ha contribuido, sin duda, a que la prueba haya sido todo un éxito.

En esta prueba he tenido la suerte de compartir muchísimos kilómetros con Oscar Martín y Ana Sebastián, la verdad es que hemos formado un equipazo que ha funcionado con la precisión de un reloj suizo, nos hemos apoyado y hemos vivido momentos inolvidables, con ellos todo ha resultado todo mucho más fácil. Y con ellos, y después de 146 horas disfrutando y sufriendo con la montaña, llegamos a meta, la verdad es que podíamos haber llegado antes pero queríamos entrar de día envueltos en los vivas de toda la gente que nos estaba esperando,….. que subidón, no sabes si reir o llorar, estás tan cansada, pero a la vez, eres tan feliz... has conseguido el reto.

De recuerdo me quedan unas cuantas ampollas, las uñas negras que pronto me abandonarán, hambre, mucho hambre y sueño, mucho, muchiiiiisimo sueño,……..bueno y esta sonrisa en la cara porque ahora ya soy una Gigante.

ANA BUSTAMANTE

Fuente: Montaña Montaña