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Naranjo de Bulnes: Iker Pou, sobre Orbayu. ‘No sabes si los seguros te aguantarán o no’

¿Cuándo os planteáis la apertura en el Naranjo?En 2008 probamos Mediterráneo, en la cara oeste, durante tres días, pero vimos que era mucho más difícil de lo que parecía, aunque igual sí que era posible escalarla en libre. En 2008 no teníamos días para intentarla en serio, así que pensamos que habría que volver en 2009 con más tiempo. El primer año ya vimos también la posibilidad de enderezar directamente la vía por el desplome de la Bermeja y así sacar una línea increíble. Este año con más tiempo observamos el desplome inicial y vimos claramente que podíamos abrir nuevos largos hasta conectar con Mediterráneo sin estropear las líneas cercanas –Principado de Asturias y Marejada fuerza 6– ya que había espacio de sobra para abrir una magnifica ruta de libre. Lo que estaba claro es que no podíamos abrir nada nuevo a partir de juntarnos con Mediterráneo, porque en la parte superior no existe espacio para no estropear las líneas existentes.

¿Ya teníais la idea en la cabeza de trazar una vía tan difícil?La verdad es que no pensábamos que nos iba a salir una vía tan mantenida, tanto física como psicológicamente. Desde que probamos en 2008 la parte superior sabíamos que uno de los largos rondaría el noveno grado. Pero no pensábamos que la parte nueva iba a quedar tan mantenida. Sí que sabíamos que este año nos enfrentábamos a algo muy difícil e íbamos a tener que pelear de lo lindo.

Psicológicamente, ¿qué fue lo más duro?El tener que hacer tantos largos difíciles seguidos… La tónica de la vía es de seguros bastante lejos y pasos muy obligados. En el quinto largo, el más duro, hay tramos en los que es mejor no caerte, porque no sabes si los seguros te aguantarán o no, y esto a la hora de encadenar te crea mucha tensión añadida. También fue muy duro al principio estar probando allí arriba un largo en el que, los primeros días, ni siquiera has sacado todos los movimientos, y no sabes si algún día serás capaz de encadenar toda la vía del tirón.

¿En los largos de Mediterráneo, de qué te asegurabas?El aseguramiento de los largos de Mediterráneo para libre es bastante precario. Te aseguras a algunos de los buriles antiguos existentes, friends, fisureros y algún que otro clavo falcado con madera. Tuvimos que meter dos parabolts en el quinto largo para hacer una pequeña variante en libre al tramo de buriles. Los dos parabolts no alteran en absoluto la línea original, y es la solución en libre al tramo de buriles de A0.

¿Cuántas chapas pusisteis en toda la vía?En los nuevos largos pusimos parabolts, y todos ellos metidos con taladro desde abajo. L1: 6 parabolts y 38 m.L2: 3 parabolts y 25 m.

L3: 5 parabolts y 25 m.

L4: 3 parabolts y 25 m. Todas las reuniones de la parte nueva cuentan con dos parabolts por reunión.

¿Cuál fue la estrategia en la apertura?

Todos los largos nuevos están abiertos desde abajo estilo “Ratikon”. La estrategia era muy sencilla: llevábamos dos ganchos en la cintura y se escalaba en libre hasta donde uno podía o el coco le aguantaba, entonces, cuando uno no puede más, intenta quedarse de los ganchos, pedir el taladro y meter el seguro. Nos fuimos intercambiando para abrir los largos. Donde existe la posibilidad de autoprotegerse no hemos metido seguros de expansión.

¿El vuelo más... “estremecedor”? La verdad es que no ha habido ningún vuelo con muy mala recepción. Los vuelos más peligrosos fueron durante la apertura. ¡Hubo tres caídas taladrando! Pero tuvimos mucha suerte, porque nos caímos con el taladro encendido, haciendo factor 2 sobre la reunión y pasándole al compañero por encima con el taladro en marcha… y no ocurrió nada. Je, je. Luego hubo vuelos de hasta 15 metros, pero muy limpios y sin malas consecuencias, aparte del susto.

¿Cómo es el largo clave? Es un largo muy técnico, con agarres muy pequeños sobre roca perfecta. Abundan las regletas pequeñas y los monodedos y bidedos. Se podría dividir en tres partes: primera parte de 7c+ de vía sobre regletas, después llegas a una regleta larga donde puedes coger aire un momento y una sección de bulder de más o menos 8a+/b Fb (grado de bloque), y acabas, sin apenas poder soltar, por una sección en torno al 8a+/b de vía sobre monodedos, bastante expuesta.

En las liberaciones de Yosemite, los agujeros que dejan los clavos son fundamentales para poder subir en libre. ¿Pasa lo mismo en el Naranjo? Sí que ayudan los destrozos que se han hecho de tanto clavar en estos largos. Pero no es tan exagerado como puede ocurrir en Yosemite. En el Naranjo, sin los clavaderos, los largos se hubieran podido hacer en libre, aunque un poco más duros. Pero en el caso de Yosemite, muchas de las vías de libre no habrían sido posible.

La ascensión en ocho horas es una pasada. ¿Dejaste las cintas y protecciones puestas en los largos difíciles? ¿Cómo lo hicisteis? El único largo que dejamos preparado de toda la vía fue el clave, el quinto. En el duro teníamos las protecciones puestas y los cintas colocadas para el encadene. En el resto de largos no dejamos nada preparado y siempre que lo intentábamos teníamos que colocar todo encadenando desde abajo.

Fuente: Desnivel