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Ueli Steck lleva su comprometido estilo al Makalu: intento en solitario al Pilar oeste

Cuando publicamos la noticia de la cima en el Gasherbrum II de Ueli Steck, comentamos que su objetivo era ver qué tal funcionaba en altura (nunca había estado a 8.000m), porque tenía en mente realizar una de sus vías de dificultad en solitario en el Makalu en otoño. Funcionó a la perfección, y ahora por fin anuncia que su objetivo es el Pilar oeste del Makalu, fiel a su estilo: de forma ultrarrápida, y en solitario.

Las primeras noticias que empezaron a llegar hace unos años de Ueli Steck tenían relación con sus records de velocidad en las grandes nortes alpinas. La norte del Eiger en 2 horas 40 minutos, cosas así.

Posteriormente comenzaron a llegar las noticias de sus vías técnicas de dificultad. Junto a Simon Anthamatten consiguió la primera a la norte del Tengkampoche (6.500m, VI/85º/M7/A0), actividad por la recibieron el Piolet d’Or. O la liberación de “Paciencia”, en la norte del Eiger, 27 largos entre 7a y 8a, actualmente la vía en libre más difícil de la pared.

Nada más descender de la norte del Tengkampoche Simon y él acudieron al Annapurna con la intención de abrir una nueva ruta por la sur, pero abandonaron su objetivo sin pensárselo dos veces para acudir en ayuda de Iñaki Ochoa de Olza. Ueli consiguió llegar hasta el navarro, administrándole los medicamentos y permaneciendo junto a él en sus últimos momentos.

Este año pensó que era el momento de probarse a más de 8.000m, para saber si podía desarrollar su estilo de ascensión, muy rápido, técnico, y en solitario, en las grandes montañas del mundo. Primero ascendió el Gasherbrum II por la normal, en solitario y en muy malas condiciones, abriendo huella y en tan solo 12 horas, con fuerte viento y temperaturas inferiores a los -25ºC. Para probarse, dijo. Prueba superada. Entonces anunció que tenía intención de realizar una ruta de dificultad en solitario en el Makalu en el postmonzón.

La ruta elegida es el Pilar oeste. Subirá en solitario, por supuesto en estilo totalmente alpino (es probable que ni siquiera asegure ningún punto), y de forma muy rápida.

Cuando el BAT Basque Team intentó la pasada primavera esta ruta en estilo alpino, conjeturamos con que quizás era el sistema más adecuado para la misma, ya que equipar una ruta de tan alta dificultad agota y merma las fuerzas necesarias para el ataque final, y obliga a permanecer mucho tiempo en altura. Steck lleva esta conjetura hasta las últimas consecuencias: evitando incluso el aseguramiento arriesga al máximo, pero gana en agilidad y velocidad, guardando todas sus fuerzas para un único intento muy rápido y ligero. Algo a lo que él ya está acostumbrado, tras sus numerosas ascensiones exprés a nortes alpinas. Compromiso en estado puro, pero evidentemente un estilo que crea polémica, y que muchos consideran que sobrepasa ciertos límites. “Para ascender en solitario una vía así se necesita de mucho coraje y experiencia. Y de eso va el alpinismo. El coraje para intentar algo, para asumir un posible éxito o un posible fracaso, y de afrontar esto. El riesgo es enorme en una ruta así a esa altura, y la presión psicológica inmensa. A partir de los 6.000m entras en un área en la que un ser humano está completamente solo a su suerte. En la era de la telefonía por satélite puedes ser rescatado del polo norte, o del polo sur, por un helicóptero. Pero a más de 6.000m un helicóptero no vuela. Y en una ruta como el Pilar Oeste no puede ni pensarse en un rescate por otros alpinistas, es prácticamente imposible.” Son palabras de Ueli Steck

Volvemos a mostrar el vídeo que grabaron a Ueli cuando realizó el pasado invierno la Macintyre-Colton (VI, M6) a la norte de las Grandes Jorasses, en 2 horas y 21 minutos, record de esa pared. Ese estilo de alpinismo con un compromiso extremo es el que ahora traslada al Makalu.

Fuente: Barrabes