abr 19

 
Fotos de cima de Edurne Pasabán y su grupo

Desde el campo base llegan las fotos de cima del Annapurna, así como las primeras impresiones tras descansar una noche del esfuerzo realizado en los días anteriores, tras la conquista de la montaña y el descenso desmontando todos los campos de altura. El miércoles parten para Katmandú, y tras un día de descanso, irán el viernes al Shisha Pangma, ochomil que pretenden ascender por su cara norte.

Annapurna

18/04/10 Todo el equipo en el campo base, están felices y muy satisfechos por el trabajo realizado.

Edurne y todo su equipo descansan ya en el Campo Base del Annapurna, después de un largo descenso desde el Campo 4, que les ha ocupado buena parte del día. Eran las 16:45h. (hora local) cuando por fin han alcanzado el CB y todos los integrantes de la expedición han podido celebrar el enorme éxito que ha supuesto la conquista del Annapurna.

Durante el largo descenso de hoy el equipo ha ido acusando el enorme esfuerzo, el cansancio acumulado y la deshidratación. Edurne y Nacho han tenido problemas de visión por la deshidratación, y Alex Txikón acusaba molestias musculares en las piernas. Sin embargo estos pequeños problemas han ido remitiendo a medida que el equipo descendía, y aprovechaba la llegada a los diferentes Campos de altura, Campo 3, Campo 2 y Campo 1, que han ido desmontando a medida que descendían.

Nati sherpa, que salió del CB a primera hora de la mañana se encontró con ellos allí para llevarles algo de fruta, unas Coca Colas y ayudarles en la tarea de desmontar y portear de regreso el material de los campos de altura.

Edurne y todos los miembros de la expedición están felices y muy satisfechos por el trabajo realizado. Han dejado toda la ruta equipada para las próximas expediciones a las que desearán mucha suerte en los próximos días antes de iniciar su regreso. Aunque aún no se ha confirmado el plan de regreso a Kathmandu, lo más probable es que el equipo emplee un par de días en desmontar el Campo Base y será probablemente el miércoles día 21 cuando vuelen de regreso a Kathmandu, donde gozarán de un día completo de merecido descanso antes de emprender camino hacia el Tibet, donde les espera el Shisha Pangma, que pretenden escalar por su cara norte en las próximas semanas.

El Shisha Pangma, a pesar de ser el más bajo de los catorce ochomiles, es la montaña maldita para Edurne, que ya ha intentado escalarla sin éxito en cuatro ocasiones. Esta vez, sin embargo, el equipo la afronta en un gran estado de forma física y aclimatación, y por supuesto con una carga de moral y energía extra gracias a la reciente conquista del Annapurna.”

Redacción: www.edurnepasaban.net

Fuente: Barrabes